La mayoría de los acuerdos de financiación por compra de automóviles le permiten al acreedor la incautación de su auto en cualquier momento que usted deje de pagar sus deudas. No se requiere de una notificación o aviso cuando toman esta medida. En el caso de que su auto sea incautado, deberá pagar el saldo total de su préstamo más gastos de acarreo y depósito de almacenamiento para poder recuperarlo.
Si usted no puede pagar, el acreedor probablemente podrá vender su automóvil. Si usted cree que es posible que no pueda pagar su deuda al acreedor, puede ser mejor que usted mismo venda el automóvil y pague la deuda, de esta manera podrá obviar los costos adicionales de incautación y el reporte de datos negativos a su informe de crédito.
Si usted no puede pagar sus cuotas hipotecarias contáctese con su prestador inmediatamente para evitar la exclusión o ejecución de la hipoteca. La mayoría de las entidades de préstamo tendrán voluntad de solucionar el problema cuando usted actúa de buena fe y cuando la situación es temporaria. Es posible que algunos prestadores puedan suspender sus pagos por un corto tiempo. Sin embargo, cuando usted reanude los pagos regulares, deberá pagar un monto adicional sobre el total del monto que no fue pagado en fecha. Otras entidades de préstamo pueden acordar en la modificación de los términos y condiciones de la hipoteca extendiendo el plazo de pago con el objeto de reducir la cuota adeudada mensualmente. Consulte si se le aplicarán cargos adicionales por la extensión del plazo y calcule cuánto implicará sobre el total a largo plazo.