Deseche información que ya no necesita.
Lo que a usted le puede parecer simplemente una bolsa de residuos, a un ladrón de identidad puede resultarle una mina de oro. Depositar los recibos de tarjeta de crédito, o papeles o CD con información de identificación personal en un canasto de residuos facilita el fraude y expone a los consumidores al riesgo del robo de identidad. Desechando correctamente la información delicada, usted puede asegurarse de que la información no logre ser leída ni reconstruida.